lunes, 17 de diciembre de 2007
LA AMENAZA DEL TRASVASE
La amenaza el trasvase sigue vigente, no ha desaparecido, hay todavía gente en el Partido Popular, principalmente los que mandan en Madrid, que apuestan por recuperar la política de los trasvases. Los hechos así lo manifiestan, pues el PP mantiene su enmienda parcial a los Presupuestos Generales del Estado de 2008 para que se financie el trasvase del Ebro con 600 millones de euros. A esto se suma el hecho de que el Tribunal Constitucional ha garantizado la constitucionalidad del estatuto de la Comunidad Valenciana, en el que se arroga derechos sobre excedentes de agua de otras cuencas, hecho que sólo nos dice que el Tribunal Constitucional ha confirmado una ley que había aprobado el congreso, concretamente la ley del Estatuto de la Comunidad Valenciana, hecho que en ningún momento supone la aprobación de la ley del Plan Hidrológico que incluye el trasvase, pues en todo caso la ejecución del derogado Plan Hidrológico sólo puede llevarse a efecto con la aprobación del congreso de los diputados, pero claro el secretario general del PP en la comunidad valenciana aseguró a los pocos días que Mariano Rajoy ejecutará el trasvase del Ebro cuando sea presidente del gobierno de España. Y, el último ejemplo lo hemos tenido días atrás, cuando el expresidente del Gobierno José María Aznar expresó su esperanza de ver el trasvase como ciudadano, y se mostró convencido de que se retomarán las obras del trasvase del Ebro que él inició. Y es que, el PP sigue pensando en resucitar el trasvase del Ebro. Resurrección, que si se produce, difícilmente permitirá el proyecto de elevación de aguas del Ebro a Andorra y pueblos colindantes. Quiero recordar que fue el Partido Socialista quien se opuso a la Ley del Plan Hidrológico Nacional que el anterior gobierno de España planteaba en el año 2000. Una ley, en la que el trasvase del Ebro ocupaba el núcleo fundamental. Un proyecto, retirado en el año 2004, que chocaba con cualquier presupuesto de sostenibilidad, y que preveía un trasvase de más de 1.000 hectómetros cúbicos desde el río Ebro hacia las regiones del sureste español. Y que lo que está haciendo la ministra Narbona, además de desaladoras, es tratar de convencer en el Levante que tienen que hacer un uso más racional del agua y optar por un modelo de desarrollo más sostenible, por una alternativa más razonable que no esté basada en el ladrillo. Los trasvases son siempre una cirugía hidráulica, y en lo posible, hay que evitarlo, más aún cuando el trasvase del Ebro no implica necesariamente agua para todos, sino AGUA PARA LOS NEGOCIOS DE UNAS DIEZ MIL FAMILIAS DEL LEVANTE, PAGADA POR LOS DIEZ MILLONES DE FAMILIAS ESPAÑOLAS.
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2 comentarios:
La amenaza sigue vigente, y si es así nunca podrá llevarse a efecto la elevación de aguas del Ebro a Andorra y los pueblos de alrededor.
Tengamos agua para el desarrollo de nuestra tierra, eso es lo importante.
Además eso de que Aznar verá cumplido su objetivo, no sé en que idioma lo dijo, si en tejano, en el inglés de la universidad donde da clase, en el catalán que habla en la intimidad o en el italiano macarrónico y tronchante.
Solo hay que esperar que el PP no gane las elecciones el 9 de marzo.
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